Se dice, se comenta, que los criterios que utiliza Google para rankear las webs son secretos solo al alcance de unos pocos privilegiados. La realidad es que si no estás entre los 20 primeros no existes y, gurús aparte, la fórmula mágica para conseguirlo reside en seguir las buenas prácticas que todo buen especialista de SEO conoce y sobre todo que las visitas sean lo menos fugaces posibles